Friday, May 25, 2007

Un Sr. Caballo.. no, dos..

Deambulando por el Malecón no puede dejar de observar un caballo, con las costillas afuera y la piel irritada, con los ojos tristes. Llevaba detrás una carroza, en mal estado, que a su vez él cargaba. El pobre animal "descansaba" en una esquina bajo el sol caribe que se filtraba por sus pestañas largas.

Me acerqué y le hablé.. al no saber su nombre le llamé, sencillamente, Sr. Caballo. Él me miró y pude notar una profunda tristeza en sus ojos. Sé que no podía responderme (obviamente, aún no sé hablar "caballadas"..) pero sé que me comprendía. Le pregunté si estaba muy triste y me dijo que sí con la mirada. Era tan claro que estaba cansado y apesumbrado que no entendía cómo su "dueño" no estaba junto a él acariciándolo y alimentándolo.. después de todo, se supone que el Sr. Caballo es su negocio.

Conversé un rato con el hermoso Sr. Caballo y retrocedí, luego de un rato, para no ponerme a llorar. Entonces noté que había otro Sr. Caballo detrás del primero sufriendo el mismo trato. Caminé hasta donde el segundo y le hablé igual. Él también entendió todo lo que le dije y me respondió con sus ojos, también tristes.

Entonces, el señor (más bien animal, según yo) que los "cuidaba" me dijo que tuviera cuidado, que los caballos mordían. Lógico, pienso. Cuando uno es tratado de esa manera, lo menos que uno hace para defenderse es morder.. no tienen nada más que hacer.

Quise poder comprarlos y llevarlos a Jarabacoa, a la montaña, cerca del rio para que entonces vivan una vida digna de Sres. Caballos.. como se lo merecen.

3 Comments:

Anonymous Anonymous said...

Josie... mentira confortable y yo cambiamos a Wordpress pa que lo arregles.

el mio http://saturnorings.wordpress.com

el de mentira

http://mentiraconfortable.wordpres.com

May 28, 2007 at 11:00 AM  
Anonymous Anonymous said...

me dijo que tuviera cuidado, que los caballos mordían. Lógico, pienso. Cuando uno es tratado de esa manera, lo menos que uno hace para defenderse es morder.... Lo malo es cuando nos ponen cartones en los ojos para no ver, y correas en la boca para no morder....

May 28, 2007 at 11:03 AM  
Blogger Maya said...

Estuve ahí. Lo ví todo..
Pero a los señores no les dije nada. Ese día las causas imposibles del reino animal no me causaron interés; los caballos me dieron igual. Había muchos seres humanos en la misma situación a mi alrededor y decidí dolerme de ellos en cambio. Estaban ahí también, de eso hay seguridad, pero a los seres no se nos ven las cuerdas, los cartones, las carnes rotas o los huesos. Tampoco se nos acerca nadie a conversar o a preguntar. Ni siquiera yo lo hice ese día. Había demasiado calor.

June 5, 2007 at 8:53 PM  

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